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jueves, 13 de agosto de 2015

PORNOGRAFÍA Y MALA EDUCACIÓN, LAS PROVINCIAS, 14 DE MARZO DE 2007

PORNOGRAFÍA Y MALA EDUCACIÓN

     De nuevo nos vuelven a sorprender los de el ala liberal y progre de la izquierda española, concretamente los bien educados y respetuosos altos cargos del PSOE. Está vez nos viene de Extremadura, nos vienen a dar lecciones de moral, de respeto y de tolerancia. Unas lecciones magistrales de la mano del consejero de cultura de esta comunidad autónoma y candidato a la alcaldía de Badajoz, Guillermo Fernández. La Junta de Extremadura ha pagado la publicación de un libro de pornografía de Cristo y de la Virgen. El ilustre político lo ha prologado como: “Un trabajo de singular contenido, una obra comprometida y seria”. ¿Desde cuando es serio ofender a las creencias religiosas? ¿Desde cuando es serio faltar al respeto? ¿Desde cuando es serio fomentar la pornografía y las aberraciones sexuales? Pues bien, esa es la seriedad de los socialistas extremeños, que se dignan de potenciar este tipo de cultura.
     Muchos miembros del movimiento progresista de España, aquellos que se creen liberales y modernos, aquellos que en nombre de una falsa tolerancia se dedican a insultar, a ofender, aquellos que se creen lo dueños de la calle, son los democráticos y educados, son los que quieren formar a nuestra sociedad siguiendo los valores de un relativismo enfermizo y degenerado que da por buenas las mayores aberraciones.
     ¿Cómo consentir estas fotografías con dinero público? Además hablamos de dos características muy graves, una de ellas es que se tratan de degeneraciones sexuales que llevan al incesto, a la zoofilia, y a la pedofilia, y la otra característica, muy grave, es que atenta contra las creencias religiosas de millones de católicos, contra los elementos más sagrados que tiene la Iglesia Católica.
    Está muy claro cuales son las intenciones de los socialistas, es crear la crispación, la indignación de muchos que no pensamos como ellos, pero se olvidan que también muchos cristianos se consideran de izquierdas, y por tanto, también les han ofendido a ellos. A nadie le gustaría ver a su familia, o a personajes históricos haciendo ese tipo de cosas, o al señor Zapatero, o a las ministras; si quieren enseñar mala educación que lo hagan entre ellos pero que dejen a los demás y a sus creencias en paz. Que dejen de potenciar el odio entre los españoles haciendo lo que les da la gana y cuando les da la gana, fomentando la injusticia y la indignación de todos.
     El arzobispo de Mérida, Santiago Aracil, manifestó públicamente que este tipo de actos son tristes y lamentables, que hiere de una manera profunda y gravemente los sentimientos religiosos cristianos, que ofenden a lo más profundo de la fe, y que atenta contra la libertad religiosa.
     Habría que preguntar al artista Montoya, qué le mueve a esto, porque desde luego ha demostrado ser un maleducado, un irreverente y digno de ir a consulta de un buen psicoanálisis, a ver si un experto encuentra el trauma y degeneración que tiene en su subconsciente para crear algo tan monstruoso.
      El artículo 16 de la Constitución impone de forma clara y expresa a los poderes públicos el deber de mantener una cooperación positiva con las diferentes confesiones y más en concreto con la católica, que es la religión mayoritaria de nuestro país.
     Seguramente ni el PSOE ni su “artista” protegido y apadrinado se atreverían con personajes del Islam, pero lo que tienen que preguntarse los ciudadanos es el por qué no lo hacen, no lo hacen por miedo, pero no por respeto ni por nada parecido. A ellos las creencias religiosas les dan igual, para ellos la Iglesia Católica es un elemento a borrar de la sociedad, es una lacra del pasado que esclaviza al hombre. Por eso y otros motivos todo lo que sea atacar a la Iglesia, hacer mofa e insultar, está bien, porque ellos consideran para si, que se lo merecen. Es como si tuvieran que saldar algún tipo de cuenta con ella y ahora se las quieran tomar todas juntas.
     Eso es lo que nos quieren transmitir, la mala educación, la falta de libertad religiosa, la persecución a las creencias. Y para ello buscan cualquier excusa para la burla y la descalificación. Pero cuando algún miembro de la Iglesia se pronuncia, y cuando digo Iglesia me refiero a todos los católicos, no sólo al clero, nos acusan de intolerantes, que tenemos que empezar a asimilar la crítica, que lo que pasa es que la Iglesia está acostumbrada a tener poder y como ahora lo pierde se dedica a atacar.
     Señores progresistas sin educación; ¿quién provoca a quien? ¿quién insulta? ¿quién subvenciona pornografía? No quieran tirar la piedra y esconder la mano, que ese juego ya nos lo conocemos muy bien. Una sociedad no puede consentir que tengamos gobernantes que sean maleducados, estos son los que tiene que educar a nuestros jóvenes, y lo hacen mostrando la perversión con el dinero de todos, y lo hacen insultando, y luego por supuesto, esperan que nadie les conteste, y si alguien lo hace es un fascista intolerante, porque no es plural, porque no consiente que le insulten, que le mientan, y que atenten contra sus propias creencias.
     Lo mínimo que se puede pedir es respeto, libertad de expresión, tolerancia, no provocar al rencor, no incitar a la mentira y a la descalificación. Pero estos grupos no saben hacer las cosas de otra manera más que con, la demagogia, la prostitución de la libertad y la ofensa. Que no nos vengan con las palabras de que la libertad de creación no tiene censura, porque sí la tiene cuando atenta contra lo más sagrado y la dignidad de la persona.

JAVIER ABAD CHISMOL
                                                                            


DIVERSIÓN Y PROHIBICIÓN, LAS PROVINCIAS, 28 DE FEBRERO DE 2007

DIVERSIÓN Y PROHIBICIÓN

     Valencia empieza ha celebrar estos días las fiestas de fallas y lo hacemos en un clima de prohibiciones, de un uso moderado de la diversión y el autocontrol. Quizás más que nunca estemos viviendo la imposición de leyes que coarten las libertades en cómo y de qué manera se deben moderar los distintos elementos que intervienen en una fiesta.
     Se entiende que hay que prohibir cuando los ciudadanos no acaban de saber poner tope a ciertos hábitos que se pueden convertir en excesos y, por lo tanto, perjudicar al bien común de la sociedad.
     Cuando se pretende educar y formar a alguien en buenas costumbres, se debe manifestar siempre una inquietud de enseñar, de convencer, antes que llegar a la prohibición, que sería siempre la última medida y la más drástica, aquella que no queda más remedio por que algo incorrecto se incumple sistemáticamente. Es algo bien sabido por todos los educadores, sólo prohibir y castigar cuando no quede más remedio, que evidentemente es necesario en según que situaciones.
     La falta de medidas en la educación, el relativismo, el que cada uno funcione según le marque su conciencia o su manera de entender la libertad, provoca los excesos y la falta de control. Sería algo así como primero dejar hacer de todo, para luego, al ver que la gente o la sociedad no sabe controlarse, empezar a prohibir y crear leyes que puedan atentar incluso contra los derechos fundamentales. Es en cierto modo el absurdo de te dejo hacer lo que quieras pero como no sabes controlarte, te lo voy a prohibir por tu bien. Es luchar por el pueblo sin contar realmente con este porque le falta madurez; recordemos que eso es lo que hacen los regimenes comunistas y fascistas.
     Lo hemos podido comprobar recientemente con la ley del alcohol, como para poder controlar su consumo, se endurecía esta. Es cierto, que uno de los grandes problemas que tenemos actualmente es el consumo indiscriminado de alcohol. Muchas son las personas que no saben moderarse en estos comportamientos, y no sólo no saben limitarse ellos mismos sino que se incita a los demás a beber. Pienso que sigue siendo necesaria una ley en cierto modo severa que ponga tope al consumo de alcohol sin medida. Es triste ver como existe en muchos lugares, personas que entienden que la diversión tiene que ir ligado al exceso de alcohol hasta llegar a la embriaguez.
     En lo que respecta al vino, la cosa no está tan clara, pues es algo bueno y tradicional en nuestra cultura, además es bien sabido por todos que los excesos no se realizan con vino, se suele hacer con otro tipo de bebidas alcohólicas, o si se utiliza este se hace como un elemento para mezclar.
     En definitiva, se debe hablar siempre de moderación y educación, no de permitir hasta que veamos que se llega a un exceso que pueda ser peligroso para la sociedad. Nadie puede justificar por liberal que se crea uno, que el botellón, los abusos, que la educación en la permisividad es algo bueno, aunque lo hagamos en nombre de la libertad, porque cuando queramos poner tope ya no podremos controlarlo y entonces pagarán justos por pecadores; aquellos que hacen un consumo moderado quedarán perjudicados por los que no se controlan. No es bueno permitir mucho inicialmente y luego cuando se nos va de las manos empezar a crear leyes que prohíban de una manera rotunda.
    Lo mismo ocurre con el control de las fiestas. Es verdad que el exceso de ruido puede molestar a vecinos y que, seguramente, un coche con el maletero abierto, con la música alta, y un grupo de personas consumiendo alcohol a las tres de la madrugada, debe estar prohibido porque es evidente que es una fiesta sin control. Pero esto que estamos diciendo no se puede comparar con una fiesta organizada y tradicional como las fallas, en donde el ruido de la pólvora, la música y la diversión son sus características principales. No podemos actuar con todo igual por ciertos excesos de individuos que luego entorpecen la diversión, algo que es vital para toda la sociedad, en especial para la nuestra.
     También con la prohibición de tirar petardos a los menores, estamos en lo mismo, no se trata de prohibir, se trata de educar, de mentalizar a los niños sobre el peligro que tiene el manipular petardos, que es lo que se puede hacer y qué es lo qué no, esto bajo la supervisión de los más mayores. Pero sacar una ley que prohíba está práctica va en contra de la esencia de nuestra fiesta. Es evidente que es peligroso y que cierto tipo de petardos no los deben tirar personas inexpertas o aficionadas, pues en caso de accidente pondrían en peligro su seguridad y la de otros. Para ello debe haber controles de seguridad al respecto, pero no prohibir y atajar con el problema de un plumazo.
      Vemos que lo de crear medidas populares para el gobierno central no es lo suyo, intenta introducir leyes a ver que pasa y, si hay respuestas sociales negativas, entonces se cambia. Es lo que ha pasado con la ley del vino, se ha paralizado porque puede perjudicar a los intereses electoralistas, pero no han dado una razón de peso del por qué de su marcha atrás.
    En definitiva, podemos decir que nos encontramos con un gobierno que es duro con los ciudadanos de a pie, aunque sea blando con los terroristas, que es más partidario de la prohibición cuando el liberalismo se les va de las manos, antes que de la educación y la formación en unos valores íntegros que ayuden a distinguir lo bueno de lo malo y que no nos vendan que todo vale, que todo está bien, y cuando no podamos controlarlo, sacamos una ley y nos dedicamos a prohibir a base de decretazos, en donde metemos a todos en el mismo saco.
     Lleguemos a la conclusión de que hay que enseñar a moderar, a formar en valores sanos basados en el respeto a uno mismo y a los demás, y con la idea clara que ciertas actitudes son fruto de la mala educación, que deforman la diversión y hace que actitudes inicialmente buenas se conviertan en verdaderos problemas sociales.


JAVIER ABAD CHISMOL

DEMAGOGIA Y CONFUSIÓN, LAS PROVINCIAS, 14 DE FEBRERO DE 2007


DEMAGOGIA Y CONFUSIÓN


    La deformación del significado de las palabras, el cambio etimológico de las mismas provoca en el receptor confusión. Cuando las palabras vienen a significar cosas distintas de lo que realmente quieren decir, es cuando se produce la demagogia, un abuso de la lengua; un instrumento de confusión.
    No hay ninguna duda que la opinión pública se encuentra víctima de la demagogia de nuestros portavoces políticos, de una mala utilización del lenguaje que hace que todos nos sintamos confusos.
     Parece que la polémica del 11-M sigue levando mucho polvo, como si no se supiera todo, o como si se quisiera demostrar que se sabe todo. Escuchamos un día una cosa y al día siguiente otra; si los explosivos,  son de un tipo o de otro, si llevan un determinado compuesto que lo relaciona con una determinada banda. El atentado terrorista se ha convertido en bandera de unos y otros, como si fuera un testigo que se quieren pasar en beneficio o perjuicio político.
   A estas alturas la demagogia se está elevando a su máxima expresión. Nadie duda que la participación de la guerra de Irak fuera un grave error, España no debía haber apoyado este conflicto bélico, escuchando el clamor popular, aunque tuviera sus motivos e intereses políticos para hacerlo. El PP no podrá nunca justificar esa participación y ese respaldo a una guerra que de momento no ha traído nada positivo.
    Tampoco podemos decir que el apoyo de esta guerra sea el detonante máximo del atentado, porque nada puede justificar moralmente un acto de esa magnitud. En los atentados hay asesinos y víctimas, y el asesinato siempre es cruel e injusto.
    Parece que el PP quiere abanderar la posibilidad de que si participó en el atentado la banda terrorista ETA tienen menos responsabilidad, o es menos grave, pero, si este grupo terrorista no tuvo ninguna implicación ellos quedarían peor parados, y este atentado pudiera ser consecuencia de la lucha antiterrorista de su gobierno.
    Ninguna postura tiene que ser radical, es evidente que el PSOE ganó de una manera lícita las elecciones hace tres años, y que el PP perdió por la consternación de la sociedad española debido a la gran magnitud del atentado. Muchos relacionaron la guerra de Irak y la venganza de los islamistas.
    Los políticos nos confunden por interés, reconocer los errores es de inteligentes, la mentira no puede seguir trayendo la mentira, Irak no tenía armas de destrucción masiva, se equivocaron, y lo correcto es reconocer ese grave error que como vemos a diario, está costando muchas vidas humanas.
     Pero se sigue manteniendo viva esa disputa de responsabilidades, de buscar vencedores y vencidos. Hay una gran verdad, el único responsable del atentado es aquel que lo comete. La amenaza por parte de asesinos para cumplir un objetivo no se puede justificar nunca. Los afectados son las víctimas y sus familiares. Los verdugos anulan todos sus derechos porque se saltan todo el respeto a la vida humana y a las diferentes formas de pensamiento. El caso De Juana Chaos es un claro ejemplo de que tiene que funcionar el estado de derecho, no se puede ceder al chantaje de una persona despiadada, si nuestra sociedad lo consiente, o lo hiciera la justicia, cualquier delincuente podría hacer lo mismo; una huelga de hambre para hacer chantaje con la situación que él mismo crea libremente.
    Conviene que recordemos que el terrorismo existe porque funciona, porque es capaz de conseguir lo que quiere sembrando el terror. Si no lo consiguieran tendrían que utilizar otros métodos. Para estas bandas de asesinos el fin justifica los medios y así deforman el significado de las palabras, haciendo una demagogia barata, convierten al verdugo en un héroe, y a la víctima en daños colaterales, que son justificados por una causa que tiene mucho más valor que la vida humana.
     Por este motivo la clase política debe ser honesta y sincera, para que no se pierda la confianza en la justicia y en los gobernantes que ha elegido el pueblo, para que podamos creer en ellos, para que los intereses partidistas no estén por encima de los del bien común.
     Sobra demagogia por parte de muchos dirigentes, sobra disfrazar las palabras para confundir a la opinión pública. La confianza de los ciudadanos no se gana explotando los temas que más conflicto crean, medidas sociales sensacionalistas que mejoran poco, pero que crean polémica.
    Pidamos a nuestros políticos transparencia, claridad en la exposición de ideas que llamen a las cosas por su nombre; que una nación sea una nación, que un matrimonio sea un matrimonio, que dialogo con terroristas es diálogo con asesinos, que los favores políticos tienen un precio que se reviste de ciertos beneficios encubiertos. Que lo que significan las palabras de la Constitución Española significan lo que dicen, que no podemos llamar a cosas distintas con el mismo nombre simplemente porque queremos contentar a dos partes. Cuando las cosas no se hacen o dicen con claridad lo único que se consigue es confundir.
    La manipulación, la demagogia, decir algo y si no cae bien cambiar y retroceder, jugar a que todo es mutable y cambiable. Esa es la enfermedad de nuestro mundo actual; el relativismo. Una postura que nos confunde a todos porque ya no sabemos lo que es correcto o incorrecto, o porque todo lo que entre en el margen de la  nueva ley se considera como verdad. Todo no se puede cambiar, la verdad debe ser la verdad, y no podemos prostituir la palabra por intereses partidistas.


JAVIER ABAD CHISMOL

LA ESTRELLA DE LOS REYES, LAS PROVINCIAS, 31 DE DICIEMBRE DE 2006

LA ESTRELLA DE LOS REYES

    Celebramos estos días la venida de nuestro Señor Jesucristo, los Reyes Magos nos visitan un año más, vienen a  nuestras casas, aunque les haya salido un claro competidor, ese señor de la barba blanca y con los colores de la coca-cola, ese llamado santa Claus,  san Nicolas,  Papa Noel, ese que se adelanta siempre a nuestros queridos y tradicionales Reyes Magos.
     Nos ha pasado como con el belén y el árbol de Navidad, lo profano y pagano quieren suplir a lo verdadero, es lo que llamamos la secularización de las fiestas, todo provocado por dos motivaciones muy claras, la primera de ellas es la ideológica, es ir en contra de lo religioso, de las tradiciones católicas y populares de toda la vida, la segunda, es que es un montaje social y comercial que nadie está dispuesto a perder, las empresas que giran en torno a la Navidad no pueden dejar pasar esa oportunidad única en el año.
    Ahora especialmente les ha tocado a los niños, a los juguetes, y por supuesto también a todos los mayores, es momento de regalos, sorpresas e ilusiones. Tenemos que vivir la festividad de Reyes con una predisposición correcta, en donde nos remontemos al sentido de esta fecha tan entrañable para toda la familia y sobretodo la noche mágica para los pequeños.
    Vayamos al sentido originario, el verdadero sentido del día de Reyes, llamado  realmente “La Epifanía del Señor”, que significa la manifestación del Señor a todos los pueblos, a la humanidad entera, un día que es la proclamación de la Buena Noticia a todos los hombres de todas las épocas y lugares. Eso es lo que representa el día de Reyes, ellos siguieron la estrella, la luz les guió y les llevó a Belén, a ese pobre portal. Todos unos reyes, representación de todos los continentes y de todas las culturas le visitan, es el mensaje de amor y de fraternidad para todos.
    De esta manera, de nuevo, dos mil años después vienen a visitarnos a nuestras casas los Reyes Magos, al igual que fueron a adorar al niño, a hacerle una ofrenda y postrarse ante él, como símbolo claro y evidente de que habían reconocido en este niño pobre, acostado en un pesebre en una cuadra, al Hijo de Dios, por eso es la Epifanía del Señor, porque Jesús a venido al mundo y los Reyes lo han reconocido guiados por la estrella. Han llegado hasta él a pesar del interés de Herodes porque muera el Hijo de Dios.
     Como vemos incluso antes de nacer ya lo querían matar y eliminar. Igual pasa también en nuestros días, muchos son los que quieren eliminar esta manifestación de Dios, quitar los belenes de la escuela, quitar los festivales, sustituir a los Reyes por papa Noel, muchos siguen haciendo el papel de Herodes, matando todo testimonio visible de que Dios ha venido al mundo.
    Esa actitud de eliminar a Dios como sea, a su manifestación, haciendo apología de lo pagano y de lo no confesional, es lo que está de moda, como bien nos lo hace ver nuestro gobierno central, con su ataque visceral y odioso a lo religioso, a la cultura y a las tradiciones cristianas. Hoy, ellos quieren abanderar la causa de Herodes, hoy se sienten identificados con sus fines macabros, es decir, eliminar la Epifanía, la manifestación de Dios a todos los hombres. Pero a pesar de su poder, Herodes no pudo con la voluntad de Dios, Él es más grande que la maldad y el sentimiento de eliminar a Jesús de nuestra vida, de nuestras ciudades y de nuestras casas. Este año también vendrán los reyes a visitarnos y por supuesto también a aquellos que no dejan que entren, ellos seguirán viniendo siempre, porque la estrella de los Reyes no se agota y no se cansa.
    Es la estrella de la mañana, la que nos da la verdadera luz para poder reconocer al Señor, como lo hicieron los Reyes  Magos cuando se postraron y dieron sus regalos al niño que era una señal clara de que nos ha nacido un salvador que ha venido a dar la luz al mundo.
   Le trajeron oro, como proclamación de su reinado, el reina sobre todos los hombres, con un reinado basado en el amor y la entrega, un rey que nace en un pesebre y no en un palacio, un rey que quiere y ama a los más pobres y necesitados y por eso fue solidario con ellos, naciendo pobremente y no como un rey terrenal; mirra, para que viéramos que era hombre, que se había hecho uno de nosotros, que no era un Dios que iba gobernar desde su trono, siendo un Dios lejano, ¿qué más cercano y frágil que un niño recién nacido indefenso?;incienso que es la manifestación de Dios, su perfume, que cuando lo encendemos sube hasta el cielo, es el símbolo de la oración que va desde los hombres al Señor, la plegaria que llega a alcanzar un Dios cercano.
     En este día no le debe faltar a nadie un regalo, especialmente a ningún niño, como testimonio claro del amor de Dios a todos los hombres, un amor que es universal, que es hasta para todos aquellos que reniegan de él y de su mensaje de salvación. Tenemos que reconocer esa estrella de los Reyes que nos lleva al Señor. Es también un momento de buenos propósitos y peticiones para este nuevo año que estamos estrenando, un año que debe ser, si es posible, mejor que el anterior. Un año más tranquilo en muchos aspectos y de desearnos que todo sea más acorde a como nos pide este niño Jesús nacido en un pesebre; él que es mensajero de paz, nos traiga la concordia para todos.
      Pidamos por todos los que le persiguen porque no quieren saber nada de Dios, de la religión y de la Iglesia, porque si lo hacen es por lo mismo que le ocurrió a Herodes, por ignorancia de no haber encontrado la estrella de los Reyes, de la Epifanía, de la manifestación del Señor a todos los hombres.


JAVIER ABAD CHISMOL

LUCES DE NAVIDAD, LAS PROVINCIAS, 20 DE DICIEMBRE DE 2006

LUCES DE NAVIDAD

     Caminamos por las calles de nuestra ciudad y muchos símbolos y detalles nos recuerdan que estamos en Navidad, unas fechas que son entrañables para todos, unos días que son para compartir con los demás los mejores deseos, es tiempo de regalos y de felicitaciones.
     Luces de todas clases y colores, figuras que nos recuerdan la Natividad del Señor, como los ángeles que encontramos en la plaza de la Reina en Valencia, un toque de trompetas que debe servir para crear un clima de buenas intenciones y buenos sentimientos de unos con otros.
     La luz sirve para iluminar, para dar vida y alegría, todos sabemos que cuando no hay luz es todo como más triste, que andamos con temor porque no sabemos bien lo que tenemos delante,  la luz sirve también para que podamos darnos cuenta cuál es el camino que tenemos que tomar, una claridad que debe ser más intensa conforme avanzamos en la vida, y si es posible, más en estos días de Navidad.
     Es la luz de la estrella que guía a los Reyes Magos, una estrella que también debemos reconocer, hoy está pasando por encima de nosotros, como lo hace todos los años por estas fechas, sólo tenemos que tener la capacidad de mirar más allá, de mirar con los ojos muy abiertos a la Nueva Luz que viene a nuestras vidas con gran intensidad.
     Quizás podamos celebrar estos días con tanta fugacidad que perdamos el verdadero espíritu de la Navidad, que caigamos en la vorágine comercial que en está época del año nos ataca con gran agresividad, podemos ser víctimas de una poderosa maquinaria consumista, gastar por gastar sin más, simplemente porque es Navidad y es lo que toca.
     Los cristianos tenemos que tener muy claro lo que celebramos, celebramos el nacimiento de Jesucristo, el Hijo de Dios, y por este motivo la Navidad es un tiempo especial porque se actualiza el misterio de la venida de Jesús a toda la humanidad, y esto, y no otra cosa, es motivo de una gran alegría que se festeja con villancicos, que nos recuerdan los acontecimientos tan entrañables de estas fechas.
    Son días para recordar, para contemplar esas figuras y escenas del Belén que narran de una manera figurativa como fue aquel acontecimiento tan importante, que nos trae un gran mensaje de buenas noticias y de salvación para todos los hombres; es tiempo pues de gozar, de mirar ese portal pobre, a Jesús nacido en un pesebre, a los pastores que van a adorar al niño; de contemplar el misterio de como los más sencillos son los que son capaces de descubrir donde está el Hijo de Dios, un niño que siendo rey viene a servir a todos los hombres, un niño que pudiendo nacer en palacios lo ha querido hacer de la manera más humilde, siendo pobre con los más pobres.
    De esa misma manera todos nosotros tenemos que ser solidarios durante estos días de Navidad con los más desfavorecidos, para que todas las personas puedan celebrarlos y que sean de verdad momentos de alegría, paz y reconciliación.
     Es la estrella que se dirige a Belén la que debemos ver todos, esa es la verdadera luz, la que debe alumbrar nuestras vidas, es la intensidad de poder recibir en nuestras vidas la luz de Cristo, una luz que se debe acrecentar día a día en nuestras familias y con las personas que se encuentran cercanas a nosotros.
     Ese es el verdadero sentido de la fiesta, la fiesta de que nos ha nacido un Salvador y por esto estamos alegres. De toda esa alegría nos deben venir los sentimientos de la gratitud y de la generosidad de poder  regalar a nuestros seres queridos y amigos. Es una manera de manifestar dos cosas: una de ellas, el sentido de porque estamos de fiesta, es decir, es Navidad, y la otra, porque ese sentimiento me debe llevar a dar cariño, que se manifiesta a través de algún tipo de regalo o detalle. Si quitáramos la razón fundamental, que es nacimiento del niño Jesús, sería algo así como ir a un convite de bodas sin conocer a los novios, sería en definitiva una fiesta por fiesta, sin contenido que la llene de autenticidad y de sentido.
     Poder compartir con nuestras familias este acontecimiento gozoso, tiempo para unir a todos los miembros de la misma, de recordar a los que ya no están, de tener sensibilidad para darnos cuenta de lo importante que es la familia para los cristianos como un verdadero valor fundamental, donde se descubre la fe y un sentimiento de amor auténtico.  Esto deberíamos tenerlo presente especialmente este año, que ha sido el V Encuentro Mundial de las Familias que ha tenido lugar en Valencia, recordando el mensaje del Santo Padre el Papa Benedicto XVI, que nos manifestaba que el pilar básico para la educación en valores y la fe se fundamenta en la familia.
     Esa es la verdadera luz que nos debe alumbrar estas Navidades, la luz de una nueva forma de vivir, de una manera distinta de ver nuestra existencia, que es la de los ojos de la fe. Estar alegres por que es Navidad, regalar porque Dios es amor. Es momento de encuentro de todas las familias, de felicitaciones mutuas y de concordia.
     Que este año podamos ver esas luces de Navidad como un mensaje de paz al mundo, como que ha llegado la luz a nuestras vidas, y así podamos festejar estos días la venida de Dios a cada una de nosotros.



JAVIER ABAD CHISMOL

CIUDADANÍA RELATIVA, LAS PROVINCIAS, 29 DE NOVIEMBRE DE 2006

CIUDADANÍA RELATIVA


     Hace muy pocos días se presentaba en Madrid en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, la “primera” propuesta formal de la nueva asignatura llamada “Educación para la Ciudadanía”.
     La sesión la inició la Ministra de Educación Mercedes Cabrera, pero quien intentó explicar la propuesta final fue el Secretario General de Educación y Ciencia, Alejandro Tiana. Estaba llena de demagogia y de buenos propósitos de dudosa intención ideológica y proselitista.
    Me baso en su más de media hora por justificar la necesidad de esta asignatura, explicando cómo en muchos países de Europa ya estaban en marcha propuestas muy parecidas a la nueva materia, por lo tanto el ministerio no innovaba, simplemente se hacia eco de una realidad ya presente en otros lugares.
     Leídos y explicados los contenidos básicos de la misma y a qué edades va dirigida, pasó a explicar los marcos donde podríamos situar esta nueva disciplina, cuyo objetivo es educar buenos ciudadanos.
     En principio, no habría que hacer ninguna crítica a la intención de educar y formar a los jóvenes, en valores para una sana convivencia ciudadana y construida sobre los derechos humanos. Hasta aquí muy bien; pero tendríamos que cuestionarnos si en el sistema educativo ya no existía algo similar, estoy hablando de la ética y de la religión, cuyos objetivos eran educar en valores tanto éticos como cristianos. Al aparecer esta materia, estas dos quedan desplazadas o eliminadas por esta nueva formación, basada en los valores democráticos y constitucionales, pero olvidando que las otras, y en especial la religión, ya se encargaban de informar y formar en valores éticos y morales.
    Por un lado, ese interés de desplazar la asignatura de religión, marginándola y si es posible eliminándola, y por otro, el interés por la nueva disciplina que sustituye y plantea un nuevo adoctrinamiento. El señor Tiana manifestaba su malestar personal y el del ministerio por todos los comentarios que se habían producido en los medios de comunicación, acusando de no decir la verdad y hacer un ataque malicioso a la materia de la “Educación para la Ciudadanía”.
    Lo que sí que dejó muy claro, es que el marco de la nueva asignatura es el constitucional y por este motivo los valores de comportamiento correctos lo marcan las leyes. Pero como vemos esto es una trampa, porque en el momento se apruebe una ley que pueda ser injusta o moralmente incorrecta se va a tomar como algo bueno, es en definitiva potenciar unos valores relativistas que oscilan en función del criterio político del momento.
    Si por ejemplo, la eutanasia, el, aborto, los matrimonios homosexuales, se consideran legales, entonces esto se toma como válido, y eso será lo que se les educará a los niños y a los jóvenes, es decir, todo aquello que es legal y constitucional pasará a ser correcto, al margen de la moral.
    No siempre lo legal es lo correcto,  lo lícito es simplemente una cuestión de mayorías, no se puede mezclar lo que es bueno o malo en función del partido que gobierne en el momento, la moral del comportamiento tiene que ser independiente de los planteamientos políticos, porque si no lo hacemos así, los comportamientos sobre la ciudadanía pasan a ser algo que es completamente relativo.
     Es verdad que el sistema educativo debe procurar una calidad para todos y la búsqueda de unos valores humanos, pero evitando la manipulación ideológica que es lo que parece que se pretenda con esta asignatura. Se insistía en los valores democráticos y constitucionales, algo que se debe educar desde pequeño, pero habrá que analizar cómo, y de qué manera se hace.
     Habrá que plantearse hasta qué punto es necesario una asignatura de este tipo, o si lo que habría que hacer es empezar a crear actitudes de respeto y de convivencia de unos con otros, entre los compañeros y con los profesores, actitudes que comienzan en la familia y en el hogar y que se prolongan en la escuela. Las asignaturas parcelarias pueden no servir para nada o sólo para conseguir unos objetivos ideológicos.
    Es cierto que hay una indiferencia hacia la política y es un sector que se encuentra muy poco valorado, que las actitudes de muchos políticos dejan mucho que desear, y por lo tanto, sería bueno que los jóvenes y los niños tuvieran otro tipo de imagen del mundo político y de la utilidad que se puede hacer a la sociedad desde éste.
    Lo que habrá que ver es si la nueva asignatura para la ciudadanía puede atentar contra la libertad moral y religiosa de muchos; si el marco legal puede determinar los comportamientos, qué lugar podría ocupar la objeción de conciencia cuando hagan estudiar valores amorales y peligrosos, que se venden ahora como progresistas y modernos. Veremos si eliminar la religión, la ética y parte de la filosofía clásica va ayudar a que se disminuyan los problemas sociales que tenemos actualmente en nuestra sociedad, tales como: la inmigración, la violencia de género, el atentado contra la libertad religiosa, el acoso y la violencia en los entornos escolares. Es algo que desde luego está por ver, y de entrada parece una materia conflictiva creando unos ciudadanos que relativizan actitudes cívicas en función de las leyes del momento.



JAVIER ABAD CHISMOL

VENGANZA SELECTIVA, LAS PROVINCIAS,14 DE NOVIEMBRE DE 2006

VENGANZA SELECTIVA

     Muy orgulloso está nuestro Presidente Zapatero con su alianza de la civilizaciones y, la verdad, es que la idea es buena, pero discrepo mucho de sus discursos pacifistas y reconciliadores, más que nada porque cuando se escuchan sus declaraciones uno duda seriamente, no se puede parcelar los grupos por buenos y malos, en donde los demás son muy malos, simplemente porque no están de acuerdo con su política o por su talante de hacer las cosas.
     Nos puso como ejemplo de pueblo, de país, tras los atentados del 11 M, sus declaraciones tienen parte de verdad y otra de trampa, ¿seguro que no hubo ningún tipo de actitud de venganza hacia ningún grupo? Tendría que recordarle los mensajes de móviles que apuntaban como culpables al Partido Popular por la guerra de Iraq. Se desató una serie de actos violentos y atentados vandálicos contra las sedes de ese partido en pueblos de Valencia y de toda España, además actos alentados desde sus filas, lo reconozcan o no.
     No podemos olvidar la pregunta: ¿queremos saber quién ha sido? La oposición, es decir, el PSOE, se sentía fuerte ante la posibilidad de que los atentados estuvieran cometidos por islamistas y  no por ETA. Ahora me gustaría recordar las palabras de Zapatero:”Abominamos de la venganza y encontramos el consuelo en la justicia”.Por eso se escucharon las voces de ”Asesinos” en los colegios electorales, cuando fueron a votar los miembros del PP, y no solo a los candidatos, también a los representantes de las mesas; todo esto se llama venganza selectiva, es decir, la hubo pero no contra los verdaderos asesinos, se instrumentalizó la venganza en forma de adversario político, se abrió la posibilidad al linchamiento psicológico contra el gobierno del momento y se incitó a la venganza por parte de unos y al miedo por parte de otros; creo que linchar a un grupo que no tenía nada que ver con los atentados no es precisamente una actitud pacífica para luego abanderar actitudes de paz y de concordia.
     España es un pueblo pacífico, como lo demuestra su reacción ciudadana, supongo que no se referirá a los de su partido, porque ya sabemos cuales son sus armas electorales; mensajes de móviles, pintadas, insultos en las puertas de los mítines de los adversarios, vandalismo y extorsión. Sus palabras remataban afirmando que algunos incitaron a la venganza, ¿a quién? Me gustaría saber lo que piensan las víctimas y los familiares de los atentados, y no solo del 11M, también todos los que han asesinado la banda terrorista ETA, la consecuencia es la misma, es decir, muerte, vidas destrozadas, llanto y dolor. Que más da quien lo haya realizado, el terrorismo es una lacra igual de mala y peligrosa, no puede haber condescendencia para aquellos que ven en el terror y el asesinato la forma de conseguir sus objetivos. La sangre nunca puede utilizarse para alcanzar los fines, bien de venganza o de búsqueda de independencia.
    Lo que estaba muy claro es que España vivió una de las etapas más dramáticas de su historia más reciente, la gente quedo aturdida y confundida lo que provocó ciertas reacciones que hizo arremeter contra unos a causa del dolor por la muerte, buscar culpables donde no los había. Los únicos culpables verdaderos son los asesinos y los terroristas que quieren precisamente crear el terror para conseguir unos fines concretos y me temo que el que querían conseguir el 11 M, lo lograron.
    En la alianza de las civilizaciones, Zapatero quiere manifestar su interés por integrar a los islamistas en nuestra cultura, quiere evitar toda actitud de rechazo y ofensa contra esta religión. Pero como hemos podido comprobar esa no es la actitud con todas las religiones. Por un lado quiere integrar al Islam, y por otro a la religión católica, que es la mayoritaria en nuestro País, no hace más que ponerle dificultades y trabas, bien con la financiación de la misma o con la asignatura de religión.¿Por qué tanto interés con el Islam y tan poco con los cristianos?
     Lo cierto es que nuestro país no podrá olvidar las heridas que han dejado en nosotros el islamismo más radical, pero tendremos que hacer como dice nuestro presidente, no solo no ser rencoroso, sino darles también nuestra casa, y que su religión desbanque a la católica.
    Algún interés tiene esa alianza de las civilizaciones, entre otras borrar las raíces cristianas de España, para imponer la nueva moda, la nueva religión, ¿porqué tanta miramiento hacia lo musulmanes? Quizás es que les tenga miedo o tenga que compensar ciertos beneficios.


                                                                          JAVIER ABAD CHISMOL